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Colaboración con ETB en el documental de Orduña a Castuera. Exhumando la verdad

 

En plena Guerra Civil el campo de concentración de Orduña albergó miles de prisioneros de guerra procedentes del frente republicano, ya fueran aprehendidos o presentados voluntariamente. Cuando a partir del cierre de los campos de concentración en 1939, el de Orduña se convirtió en Prisión Central para presos que habían pasado por un consejo de guerra y fueron condenados, empiezan a llegar a Orduña gentes procedentes de todas partes de a península, pero muy en particular de Andalucía, Badajoz y en concreto de Castuera. Muchos de ellos llegaron en muy malas condiciones físicas. Si a esto añadimos las penurias que tuvieron que pasar en esta prisión vizcaína, se logra comprender que se hayan encontrado enterrados en el campo santo más de medio centenar de cuerpos que han sido exhumados por Aranzadi y devueltos a sus familias, tras estudios previos de ADN. Un documental, con el que he tenido el placer de colaborar, junto con familiares y con el especialista en Orduña Joseba Egiguren, nos lo muestra. 

Documental ETB de Orduña a Castuera  - Programa Memoria Eraikiz

Colaboración con Bilbao Izan kultura sobre Juanita Mir

El Ayuntamiento de Bilbao en colaboración con Glasso Producciones-Txio ta Txio está editando videos cortos con aspectos de la historia de Bilbao en la guerra civil. En este, explico quién fue Juana Mir y cómo la fusilaron en el paredón de Derio.

Vídeo Juanita Mir, la periodista fusilada



El programa de personas desaparecidas en Euskadi en colaboración con Gogora y la sociedad Aranzadi sigue su búsqueda

 

 

Foto de Ascension Badiola cedida del archivo de los Carmelitas Descalzos para el trabajo Individuas Peligrosas.

 

Una noticia de Gogora informa: "Un sondeo llevado a cabo el pasado viernes 5 de mayo, en el Cementerio de Amorebieta-Etxano, ha permitido localizar restos óseos de varios individuos muertos en el contexto de la Guerra Civil en la zona. Esta intervención forma parte del programa de Búsqueda de desaparecidos de la Guerra Civil que el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos –Gogora mantiene con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano.

Los trabajos de prospección se han realizado en una zona acotada del cementerio donde, la documentación histórica indicaba que, fueron enterradas personas fallecidas durante la guerra, tanto combatientes, como heridos fallecidos en el hospital o mujeres que murieron estando presas en la prisión de Amorebieta.

La parcela, de unos 200 metros cuadrados, cubierta de hierba y con una cruz en el centro, se sitúa a la derecha del acceso al cementerio. Esta primera intervención se ha practicado en un área de unos 6 metros cuadrados, y en ella se han localizado, además de objetos, restos óseos, algunos de ellos con fracturas, no conectados entre sí, que hacen pensar que fueron enterrados en este lugar trasladados desde otra ubicación, donde perecieron. Entre los objetos, destacan una hebilla de cinturón y una moneda de dos pesetas del Gobierno de Euzkadi, emitida en enero de 1937.

Tras esta primera intervención se trabaja en un plan de actuación que permita, en próximas fechas, realizar una excavación completa de la zona ante los indicios de que pueda haber más enterramientos."

En 2019 publiqué un ensayo monográfico con datos sobre las mujeres republicanas procedentes de todas las provincias que terminaron en la prisión central para mujeres de Amorebieta, tras largos y penosos periplos carcelarios. Docenas de historias tristes de mujeres que fueron castigadas por ser viudas de republicanos, o por haber manifestado ideas contrarias a la ideología sublevada o haber militado en partidos del Frente Popular o haber estado sindicadas, así como por participar en organizaciones nacionalistas como Emakume Abertzale Batza. Muchas de ellas eran extremeñas, castellanas y andaluzas. Las menos fueron vascas, probablemente porque éstas fueron enviadas a prisiones más lejanas geográficamente. Muchos familiares ni volvieron a saber de ellas y ahora se cree que hay cuerpos procedentes de esa terrible prisión enterradas en el cementerio municipal. 

 El número de fallecimientos del periodo, de acuerdo con el registro de defunciones es, entre 1939 y 1947, de 42 mujeres y 6 niños y niñas. (Ver datos en Individuas Peligrosas, publicado por ediciones Txertoa en 2019). El 79% de los fallecimientos de las reclusas y sus hijos ocurrieron entre 1940 y 1942 y tres de los cinco bebés de menos de un año, fallecieron durante el invierno de 1940, en el mes de enero. No lograron sobrevivir al frío, la lluvia y las penalidades del norte. Murieron por falta de alimento, así como por las condiciones de insalubridad en las que vivieron.

Habrá que esperar a las exhumaciones para saber si todas ellas estaban registradas en el libro de defunciones o hay más. Lo mismo sucede con los bebés fallecidos en prisión, hijos e hijas menores de tres años. 

Leer la noticia en Página web de Gogora



 

CONFERENCIA MEMORIA DEMOCRÁTICA

Se ha celebrado en Irún, el Congreso Estatal de Memoria Democrática entre el 27 de febrero y el  2 de marzo en la sede de Ficoba, en el que fui invitada a hablar sobre las cárceles de Saturraran y Amorebieta. Gracias a los organizadores por la oportunidad.

    Ponente Ascensión Badiola 1 de          marzo, 18 horas.





Congreso en Irun-Ficoba del 27 de febrero al 2 de marzo de 2023

PROGRAMACIÓN

Lunes, 27 de febrero

  • 11:00 Apertura del congreso. Intervendrán:
    • José Antonio Santano (Alcalde de Irun)
    • Santi Jimenez (Delegado de Memoria Histórica de Irun)
    • Fernando Martinez López (Secretario de Estado de Memoria Democrática)
  • 12:00 Ley de Memoria Democrática
    • Mauricio Valiente (Abogado especializado en Derechos Humanos)
  • 13:15 La Guerra Civil en Euskadi. Mitos y realidades de un conflicto
    • Pedro Barruso (Doctor en Historia)
  • 16:45 La guerra en Asturias
    • Carmen Garcia (Profesora Titular de la UNIOVI)

 Martes, 28 de febrero

  • 09:45 Lo destruyeron, pero no desapareció. El Campo de Albatera, arqueología y memoria de un paisaje concentracionario en el contexto de la Guerra Civil y la posguerra
    • Felipe Mejías (Director del proyecto arqueólogo)
  • 11:00 Homosexualidad en el franquismo: 40 años de represión y resistencia
    • Fernando Olmeda (Escritor y periodista)
  • 12:15 Francia 1939: Los comienzos de un largo exilio
    • Josu Chueca (Profesor titular de la EHU/UPV)
  • 13:15 La depuración franquista de funcionarios y funcionarias, una represión sistemática y duradera (1936-1978)
    • Aritz Ipiña (Doctor en Historia Contemporánea EHU/UPV)
  • 16:45 Los trabajos forzados bajo el franquismo: historia y políticas de memoria
    • Fernando Mendiola (Director del Fondo Documental de la Memoria Histórica en Navarra, UPNA)
  • 18:00 Deportación Vasca en los Campos Nazis
    • Etxahun Galparsoro (Historiador EHU/UPV)

 Miércoles, 1 de marzo 

  • 11:00 Otras formas de violencia contra las mujeres en el Franquismo: legislación y control moral
    • Maria Jose Villa (Doctora en Historia. EHU/UPV)
  • 16:45 Género y represión franquista en Euskadi: fusiladas y encarceladas
    • Jon Penche, Anton Perez Enbeita y Aritz Onaindia (Doctores en Historia Contemporánea EHU/UPV)
  • 18:00 Represión en las cárceles de mujeres de Saturraran y Amorebieta
    • Ascensión Badiola (Doctora en Historia Contemporánea. UNED)

 Jueves, 2 de marzo

  • 11:00 AGE: 26 años de lucha por el reconocimiento jurídico de los guerrilleros y las víctimas del franquismo
    • Archivo, Guerra y Exilio (AGE) Mari Sol Gonzalez y Amparo Sánchez-Monroy
  • 12:15 Bases de datos sobre la represión franquista: metodología desarrollada por el Fondo Documental de la Memoria Histórica en Navarra
    • Fernando Mendiola (Director del Fondo Documental de la Memoria Histórica en Navarra, UPNA)
  • 16:45 Asociaciones Memorialistas (I). Líneas de investigación y trayectoria
    • Kepa Ordoki Memoria Historikoa Bidasoan
  • 18:00 Asociaciones Memorialistas (II). Líneas de investigación y trayectoria
    • Asociación Republicana Irunesa Nicolás Guerendiain


Conferencia sobre mujeres en las cárceles franquistas del norte celebrada en Ortuella el 17/11/2021

Agradezco a los organizadores del encuentro en Ortuella la excelente recepción y el regalo que me entregaron y también la presencia del público asistente.


 

Dentro de las jornadas sobre Memoria que la Mesa de Memoria Histórica de Ortuella organiza todos los años, ayer 17/11/2021 tuvimos como protagonistas a las mujeres que fueron recluidas en las cárceles de Saturraran, Durango y Amorebieta, como parte integrante del circuito carcelario de castigo que el régimen franquista creó específicamente para ellas en todos los rincones del Estado.

Desde 1939 hasta 1941 (Durango), 1944 (Saturraran) y 1947 (Amorebieta), las cárceles del norte, como las llamaron, recluyeron varios miles de mujeres con sus hijos, procedentes de todos los rincones de la España franquista.

La charla hizo especial hincapié en la investigación realizada por Ascension Badiola sobre la prisión de Amorebieta, un lugar terrible que fue denominado 'el cementerio de las vivas' y que culminó en el libro 'Individuas Peligrosas', publicado en 2019 por Txertoa.

El próximo miércoles 24 de noviembre a las 19 horas hablarán Javier Barrio y Javier de la Colina, ambos expertos en la guerra civil para hablar de cómo se desarrolló ésta en Sopuerta.





En 2019 tuve el honor de colaborar en el programa  Vamos a hacer historia de ETB2 "La tragedia del Cabo Quilates. La Crueldad no tiene bando".

Se estrenó ayer 2 de diciembre 2020 y éste es el resultado:



PREMIO RAMIRO PINILLA de NOVELA CORTA en CASTELLANO. PRÓXIMA PUBLICACIÓN DE NOVELA POR TXERTOA (GRUPO ELKAR)


 

  https://www.getxo.eus/es/aula-de-cultura/noticias/354

europapress.es/fotonoticia/f3326720/

Novela Galardonada con el Premio Ramiro Pinilla en castellano

 LA DECISIÓN DE JUANA MIR

1937

Una mujer periodista en un mundo de hombres. 

Una mujer valiente dispuesta a luchar por sus ideas

Un tiempo prebélico en el que hay que tomar decisiones rápidas.

Pacifista, leal, luchadora, inteligente.

JUANA  MIR

UNA HISTORIA BASADA EN HECHOS REALES

        UNA HISTORIA QUE TE EMOCIONARÁ

Próximamente, será publicada por Txertoa

Sinopsis: Juana, es hija de Octaviano Mir Mata, un periodista navarro que se traslada a Bilbao con su familia, contratado en el periódico El Pueblo Vasco y que había sido director-fundador en 1899 de El Correo Vasco. Ella admira a su padre y sueña con ser periodista como él, así que cuando se hace mayor se busca un hueco en el periódico independiente La Tarde, y poco a poco, logra sobresalir en un mundo masculino, competitivo y hostil hasta conseguir una columna titulada La mujer escribe donde vierte sus opiniones, pero son tiempos difíciles y prebélicos. La guerra lo arrasa todo, especialmente, las ideas. (Novela basada en una investigación de archivo).

 




 


Campos de Concentración en Euskadi


A partir de 1937 se empezaron a crear los campos de concentración en la geografía franquista. En territorio vasco, hubo varios y es que a medida que los rebeldes fueron ocupando territorio hubo que dar cabida a los miles de prisioneros presentados o aprehendidos del bando enemigo.

Se creó la figura del campo de concentración con carácter provisional para tener un lugar donde concentrar a la masa de prisioneros de guerra, mientras se tramitaba su clasificación y se decidía quiénes se sometían a un consejo de guerra y quiénes no. Los campos, además de cómo depósitos, sirvieron también como fuente de mano de obra y como centros de reeducación en los valores de la ―Causa vencedora‖ y fueron creados provisionalmente hasta que se decidiese el destino final de los prisioneros de guerra.

Con carácter general, se crearon por toda la geografía franquista y estuvieron repartidos en conventos, monasterios, universidades, colegios y, en menor medida, en barracones construidos al efecto y fue precisamente esta provisionalidad y el hecho de que en ellos se recluyó a gente que no había pasado por ningún proceso judicial lo que los diferenció de la cárcel o de la prisión militar.

La existencia de los campos de concentración tuvo su razón de ser en la necesidad de recluir en algún sitio, controlar, clasificar y redistribuir a los miles de prisioneros de guerra que en poco tiempo convirtieron la zona ocupada por los rebeldes en una inmensa prisión, de dimensiones tales que escapaba a toda previsión y los campos vascos de Deusto, Orduña, Murguía e Irún nacieron dentro de esta red para solventar estas mismas necesidades.

Tan pronto como llegaban los prisioneros a cualquiera de los campos se procedía rigurosamente a darlos de alta, pero no en la fecha de su incorporación efectiva a los mismos, sino en la que fueron presentados o aprehendidos, figurando desde ese día como presentes, según disposición incluida en las instrucciones dictadas para el régimen administrativo de prisioneros y evadidos.

También se creó una figura intermedia, a medio camino entre la prisión y los depósitos de prisioneros, que fueron las plazas de toros utilizadas como lugares de reclusión y que por un periodo corto dependieron de la ICC, que dio orden para que se pusiese a disposición de los gobernadores militares de Guipúzcoa, Álava, Santander, Vizcaya y Navarra las tropas de custodia necesarias para las plazas de toros habilitadas como campos de concentración. En concreto, en la citada orden se hacía referencia a las de San Sebastián, Tolosa, Vitoria, Bilbao, Santander y Pamplona.

 El 13 de febrero de 1939 se alojaron en la plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao unos 2.000 hombres, según estimaciones del presidente de la Junta Administrativa, Federico Ugalde y Echevarria, aunque otras fuentes mencionan hasta 5.000 prisioneros. La propia autoridad militar desistió de la utilización de estos recintos como alojamiento de prisioneros por no reunir las condiciones elementales. La ocupación de prisioneros de esta plaza únicamente duró 12 días, tras los cuales debieron ser trasladados y realojados en las ya saturadas cárceles. En este plazo reducido de tiempo, murieron cuatro de hambre, lo que no es de extrañar, si se tiene en cuenta que por toda alimentación se les facilitaba una sopa o caldo hecho con castañas o bellotas molidas. El 23 de febrero de 1939 al ser trasladado un contingente de estos prisioneros desde la plaza de toros de San Sebastián a la estación del ferrocarril, asaltaron comercios de comestibles, fruterías y panaderías durante el trayecto.

Para más información Ver Aquí de la página 154 en adelante.

El libro publicado por editorial Txertoa Cárceles y Campos de Concentración en Bizkaia de Ascension Badiola Aqui  y  Aquí



Individuas Peligrosas en TeleBilbao



Ewa Murillo y su programa Perfiles de Mujer presentan el libro Individuas Peligrosas de Ascensión Badiola, con entrevista a Rosa Pajuelo, una de las niñas que estuvo hasta los 3 años con su madre en la prisión de Amorebieta.









Euskonews y la prisión Central de mujeres de Amorebieta 1939-1947


Para leer el artículo original de Ascension Badiola. Clicar Aquí

Euskonews. 744 Zenbakia 2019-11-20 / 2019-12-18



La de Amorebieta es solo una prisión más del entramado carcelario femenino que se reparte por toda la península, desde la cárcel de mujeres de Girona, la de Oblatas de Tarragona; Les Corts en Barcelona; Santa María del Puig en Valencia; Can Sales en Palma de Mallorca, la prisión de mujeres de Málaga, La de Guadalajara; Las Ventas y La maternal de San Isidro, ambas en Madrid; otras cárceles castellanas, gallegas, asturianas, y, por supuesto, las cárceles vascas —Saturraran, Amorebieta y Durango—.
Todas ellas tienen en común el ser prisiones centrales o de cumplimiento de pena, diferenciadas de las prisiones provinciales existentes en todas las capitales de provincia y de las prisiones habilitadas, figura esta última recurrentemente utilizada durante la guerra para recluir a hombres y mujeres republicanos, que ya no caben en las prisiones oficiales.
Las mujeres son enviadas a las cárceles del norte, después de haber pasado por otras de la península de las que integran el «circuito carcelario», creado por el Régimen para encerrar a todas las «individuas» calificadas de «peligrosas», en el correspondiente consejo de guerra y condenadas a cadena perpetua o a penas desde veinte hasta seis años.
En esta cárcel entran mujeres comunistas: las más famosas e históricas son Tomasa Cuevas, Julia Manzanal o Trinidad Gallego, todas ellas madrileñas, pero también encontramos a Crescencia Uribe, hermana del dirigente comunista y ministro de Agricultura del gobierno republicano Vicente Uribe, exiliado en México y que, ya en los años cincuenta, pugnaría en vano contra Santiago Carrillo por el control del PCE.
El resto son mujeres anónimas, campesinas, costureras, lavanderas, enfermeras y maestras republicanas y estas últimas serán las encargadas de alfabetizar a sus compañeras dentro del programa de «redención» que se establece para reducir condena por día de trabajo, como es el caso de la maestra Marina, la madre encarcelada de la entonces niña Marina García.
El sistema carcelario franquista pone especial énfasis en la moralidad y la reeducación en prisión, con arreglo al modelo de mujer defendido por el Régimen y para ello, confiará este alto cometido a las hermanas de San José, con Simona Azpiroz, la madre superiora de las hermanitas, al frente. Durante un periodo, se cree que esta cárcel también estuvo regentada por monjas Oblatas. Las monjas forman parte de la Junta de Disciplina y de ella dependen los castigos, como el de la censura de las cartas o el aislamiento en celda, así como las propuestas de libertad condicional de las presas a su cargo.
Aun así, el mayor de los castigos de estas mujeres no es el hambre, (que en Amorebieta es un enemigo más terrible que en otros lugares, si cabe), ni la falta de higiene (no se construyen duchas hasta agosto de 1943, ni tampoco existe un proyecto para construir cámaras de despiojamiento de las ropas cuando estas cámaras ya existen en casi todas las cárceles y Saturraran dispone, al menos, de un proyecto de obra). Tampoco la falta de asistencia médica es lo peor (el médico sólo certifica las defunciones). El mayor de los castigos es la muerte de los niños y la separación de estos de los brazos de sus madres para darlos en adopción, a partir de que cumplen los tres años, tal y como dispone el reglamento de prisiones, común a todas las prisiones femeninas.
El testimonio de Trinidad Gallego, una de las presas de esta cárcel, madrileña y matrona de profesión dice: «En Amorebieta las madres solo ven a sus niños un ratito al día (...) Los oyen llorar, pero las monjas no las dejar ir. Y si los niños están enfermos, tampoco. Y la que pare va cinco minutos a darle el pecho, pero nada más».
Los niños solo adquieren identidad si están muertos y sólo al ser registrados en el Juzgado de Paz, si no, dentro de la cárcel ni existen. Sus nombres no figuran en el oficio que la madre superiora firma para permitir la salida del cadáver del edificio ni tampoco en la solicitud al ayuntamiento de Amorebieta para un enterramiento de beneficencia.

Las reclusas de esta prisión, ni siquiera pueden salir al huerto a tomar el aire. Pasan el día entre cuatro paredes con sus rezos, sus cánticos y el trabajo en los talleres de costura, que llegan a ser muy importantes por la gran cantidad de uniformes que confeccionan para el ejército vencedor.
Alguna de las presas, como Tomasa Cuevas, cuando sale de Amorebieta y es conducida de nuevo a Ventas, llama a esta cárcel «El cementerio de las vivas».
Tras 8 años de funcionamiento, 48 fallecimientos y más de 1.200 mujeres excarceladas, la prisión se clausura en 1947, junto a la de Alcalá de Henares y el Reformatorio Especial de Mujeres de Santa María del Puig de Valencia y el edificio es devuelto a los Carmelitas Descalzos de San Joaquín de Navarra.
La de Amorebieta ha sobrevivido a la de Saturraran, clausurada el 19 de mayo de 1944, dando fin a un periodo duro y tenebroso.

Ascensión Badiola Ariztimuño, doctora en Historia Contemporánea y escritora, ha publicado el relato de esta prisión en un libro titulado Individuas Peligrosas. La prisión Central de mujeres de Amorebieta 1939-1947, editado por Txertoa (2019) (200 páginas).











ETB Documental "La última trinchera" Televisión Vasca (Baleuko productora)


Ducumental ETB "La última trinchera"


Conferencia Prisión Central de Mujeres de Amorebieta



Esta tarde os invito a la conferencia que tendrá lugar en Amorebieta Etxano, organizado por el Ayuntamiento de dicha localidad y Ametx Erakunde Autonomoa en el Centro Zelaieta a las 19,30 horas,( centro situado en el parque del mismo nombre) sobre la que fue la Prisión Central de Mujeres de Amorebieta desde 1939 hasta 1947.
Idioma: Castellano.

Conferencia Cárcel de Amorebieta

EMAKUMEA ETA GERRA ZIBILA - MUJER Y GUERRA CIVIL




Memoriaren, Bizikidetzaren eta Giza Eskubideen Institutuak eta beste erakundeek "Emakumeak eta Gerra Zibila” jardunaldiak eta erakusketa urriaren 5etik 30era, Bilboko Maria Díaz de Haro kalean, 3 aurkeztuko dute.  Hau dela eta, jakinarazten dizuet jaurdunaldi horietan parte hartuko dudala eta gogotik gonbidatu nahi zaituztet gai hauetan interesa duzuen guztiok.


Tengo el gusto de participar y de invitaros a la exposición que Gogora y el Archivo Histórico de Euskadi han organizado para los próximos días, 4 a 18 de octubre de 2018 en María Díaz de Haro, 3 de Bilbao, con motivo del papel que las mujeres tuvieron en la Guerra Civil. Una labor invisible, pero no menos importante que la de los hombres en el frente.

El activismo político y social de las Mujeres Vascas












La última trinchera, un documental de Iban González Pagaldai



El pasado 29 de junio de 2017, en el 80 aniversario del manifiesto de Trucios del Lehendakari Agirre, se ha estrenado en el palacio Lapuente de Turtzios y en ETB-2 el documental en el que he tenido el placer de colaborar y de participar actívamente, titulado "La última trinchera".

Para quien no haya podido verlo, tiene ahora la oportunidad en el siguiente enlace:

La calle de Juanita Mir García



Me complace que por iniciativa de la Alcaldía del Ayuntamiento de Bilbao se haya propuesto otorgar el nombre de varias mujeres a las calles bilbaínas, y muy en especial, el de Juanita Mir García, la periodista que ha permanecido escondida en los archivos históricos, a la espera de que una mano investigadora la sacase del olvido y la recuperase para la memoria colectiva.

Propuesta de nombre nuevas calles en Bilbao 

La primera referencia que tuve de ella la hallé en el archivo Histórico Provincial de Bizkaia, donde consta su expediente carcelario. Posteriormente, me trasladé al archivo militar de Ferrol y obtuve el consejo de guerra que le abrieron, así como el registro municipal de enterramiento en Derio. Mis pesquisas me llevaron a intentar averiguar si tenía familiares vivos que pudiesen ampliar la escasa información que hay sobre ella, pero sólo quedó en una pretensión fallida. 

Por eso, quizá este blog logre lo que no consiguieron las llamadas telefónicas y otras tentativas realizadas para encontrar un descendiente perpetuador de su memoria. De ser así, agradecería que los interesados se pusieran en contacto a través de un comentario en este blog o directamente escribiendo a ascensionbadiola@yahoo.es


Sobre sus escritos, cuentos y artículos, obtuve la inestimable ayuda del Dr. Luis de Gezala de la Fundación Sabino Arana, quien me invitó a escribir y publicar un artículo sobre ella en el diario Deia.


 Juanita fue una periodista víctima de la guerra, una profesional que hizo su trabajo hasta el último momento escribiendo en el periódico bilbaíno “La tarde”, un medio no afín al ejército español, que por esas fechas rompía el Cinturón de Hierro e invadía la capital vizcaína un 19 de junio de 1937, penetrando después en la rotativa de “La tarde” con toda la fuerza represiva del vencedor, en especial valiéndose del consejo de guerra y de los fusilamientos a civiles.

 Juanita tuvo la oportunidad de escapar de Bilbao en los últimos días, anteriores a la invasión, sin embargo, eligió quedarse, amparada en la idea de que el cumplimiento de su deber, que no era otra cosa que el de escribir no iba a traerle consecuencias.  Ella colaboraba en el apartado “La mujer escribe” y en él vertió sus “injurias contra el ejército español”, tal y como constaría después en el sumarísimo castrense al que fue sometida, cuando en sus artículos culpabilizó a las tropas de Franco de la barbarie cometida en los bombardeos de Gernika y Durango.

Juanita vivió hasta el día de su ejecución en la calle Euskalduna, 4, en el piso 3º derecha y si definitivamente le conceden su nombre a una calle de nuestra villa, podremos ir a visitarla cada 5 de agosto, fecha del aniversario del día en que nos dejó.



Para leer la referencia completa :














Estamos ya en la IV semana Histórica del Cinturón de Hierro

Para quien esté interesado en la arqueología de la guerra civil la próxima semana se celebrará en Ugao a IV Semana Histórica del Cinturón de Hierro.


El reencuentro con Manuel



Hace algún tiempo se puso en contacto conmigo el sobrino de un soldado republicano fallecido en el hospital militar del que fue Campo de Concentración de Deusto. En el correo electrónico que me envió, me decía que le había emocionado encontrar a Manuel en los listados del libro que escribí sobre "Cárceles y Campos de Concentración en Bizkaia 1937-1939", tras una laboriosa investigación que formó parte de mi doctorado y Diploma de de Suficiencia Investigadora o Diploma de Estudios Avanzados (DEA) en Historia Contemporánea.
Él  creía que su tío había sido fusilado con veintipocos años y en mis documentos figuraba que falleció de septicemia en dicho hospital militar, tras llegar allí del frente Aragón. Me agradeció el dato y cuando le dije que estaba enterrado en el cementerio de Derio, me dijo que iría allí a colocarle unas flores.
Hoy he recibido otro correo suyo y he podido verificar que ha cumplido su promesa. Lo demuestra el artículo que él mismo ha escrito "El reencuentro con Manuel", publicado en una revista socio cultural valenciana.
El enlace de dicho artículo es clicar aquí

No obstante, corto y pego aquí el artículo y agradezco que me agradezca (valga la redundancia) mi pequeñísima ayuda en dicho reencuentro y es que a veces, después de tanto tiempo, parece que el trabajo realizado ya no sirve de mucho, que no repara nada, por eso, este tipo de manifestaciones ayudan a seguir adelante en la ardua tarea de investigación.
Lo que importa es que las flores ya están sobre la tumba de Manuel (una fosa común sin identificar, cubierta por la hierba y las flores de primavera que siempre estuvieron sobre ella, las únicas), donde de haber sido las cosas de otra forma, deberían haber estado las de su familia durante estos 85 años.
Brindo por los reencuentros, aunque sean así de tristes y brindo también por Manuel, que fue elegido para vivir en una época mucho más difícil que la nuestra.

El reencuentro con Manuel

Texto R.C. Monfort
Fotografía: Isabel Genovés y Arantxa Carceller
Estas líneas no son únicamente la historia de la familia Monfort-Pastor, sino que también son la crónica de miles de familias que nunca supieron que fue de sus seres queridos durante la guerra civil española. Aunque en este artículo contaré lo sucedido con MANUEL MONFORT PASTOR, ésta también podría ser la historia de muchas mujeres y hombres que lucharon por una España  más Fraternal, más Igualitaria y más Libre.
Todos sabemos, y somos conscientes de ello, que cualquier guerra es una tragedia en sí misma, y nuestra guerra civil no se salvó de esas dosis de dolor. Sin embargo, aunque la guerra fue una catástrofe para el país entero, no menos negros fueron los 40 años de dictadura, que sumieron al país en un sistema de represión, silencio, dolor y falta de libertad. Sin duda la muerte agónica y lenta de toda una sociedad que se vio avacada al ostracismo.
Al finalizar la guerra en abril de 1939, muchas familias comenzaron un proceso doloroso y repleto de amargos silencios; empezaba la búsqueda de los familiares desaparecidos, asesinados… Se iniciaban así los dóndes y porqués de una guerra que jamás tendría que haber sucedido. Pero muchas veces, demasiadas, las preguntas no encontraban respuestas, y ante ese vacío no existía el derecho a un luto, a un humilde entierro, y evidentemente, a recuperar el cuerpo, ya sin vida, de los seres queridos.  No había forma de cerrar las heridas, ni las incertidumbres. Así, el bando vencedor, los ilegítimos, que llegaron al poder, pudieron ocultar durante años lo sucedido en nuestro país, en nuestra tierra, que se llenaba de muertos en las cunetas, cárceles repletas y de campos de concentración a día de hoy olvidados. Tan solo con la llegada de la democracia, aunque de forma muy lenta y tímida, pudimos empezar a saber qué pasó, y dónde yacen aquellos a los que les borraron el nombre…
Manuel, fue uno de muchos, un desaparecido más que por fin hoy puede contar a través de la atenta mirada de Hipatia su historia. MANUEL MONFORT PASTOR  desapareció hace 76 años para su familia, sus padres y hermanos jamás supieron que fue del hijo y hermano. Sin embargo, Manuel, por fin, fue encontrado durante el invierno de 2014-2015, y  por ello, este tributo, homenaje, que su historia merece.
MANUEL MONFORT PASTOR nació el 7 de julio de 1916 en un pueblo de Castellón,  Sarratella. Hijo de Pascual Monfort y Adelaida Pastor, el mayor de tres hijos: Manuel, Concepción y Benjamín. Su vida trascurrió en su pueblo natal, siendo un labrador más, que de vez en cuando viajaba a Francia durante los períodos de vendimia.
Manuel, al igual que gran parte de la sociedad española, fue testigo de nuestra querida España de los años 30, una España pobre, miserable, y con una vida política llena de corrupción y caciquismo, donde la Iglesia también participó. Manuel no tardó  en adquirir una conciencia de clase que le llevaría a defender una sociedad más democrática y equitativa. La instauración de la Segunda República Española trajo aires nuevos, esperanzas renovadas, y el compromiso de hombres y mujeres que abogaban por una España democrática. Por ello, cuando parte del ejército español se alzó en armas contra el Gobierno legítimo de la República, Manuel no dudó en presentarse voluntario para defender la España Constitucional. Así, el 10 de septiembre de 1936 se presentó voluntario en Castellón. Con 20 años le mandaron a defender Madrid,  tras una estancia de año y medio en la capital, participó en la Batalla del Ebro, y en el verano del 38 participó en  la Batalla de Balaguer, que había caída en manos de los golpistas. Durante el invierno de 1938 participó en la defensa de Cataluña, en la línea establecida por los ríos Segre y Noguera Pallaresa.  El 3 de enero de 1939 en la Batalla del Segre fue herido y hecho prisionero por el ejército sublevado, quienes avanzaban posiciones con la ayuda de los ejércitos fascistas de Italia y Alemania.
El 8 de enero de 1939 con 22 años Manuel ingresa en el campo de prisioneros de Zaragoza.  Sin documentación alguna, le toman declaración con el rango de soldado y le abren un proceso sumarísimo urgente. Manuel será culpado por alistarse voluntariamente “al ejército rojo” (según los archivos del juicio), por votar a Izquierda Republicana y participar en la quema de imágenes religiosas de su pueblo. Al alegar que era de Castellón, los informes del proceso se enviaron a dicha ciudad, sin embargo, el preso no viajó con ellos, sino que fue enviado como mano de obra esclava al campo de concentración de Deusto, en Bilbao. Este hecho, evidentemente, impedía la presencia del prisionero en el juicio. Paralelamente, el procedimiento sumarísimo de urgencia contra MANUEL MONFORT PASTOR solicitó la declaración de la Guardia Civil de Albocácer, pueblo más próximo al suyo, quienes alegaron los mismos datos: defender “al gobierno rojo” (no olvidemos, el legítimo), votar a la Izquierda y quemar imágenes religiosas. Asimismo, también se solicitó un informe del Alcalde de su pueblo, por aquel entonces, Antonio Beltrán, y al jefe de la Falange local,  José Beltrán, quienes alegaron las mismas acusaciones: alistarse voluntariamente al ejército del Gobierno “Rojo”, votar a Izquierda Republicana y la quema de imágenes religiosas. Todos estos informes ya estaban enjuiciando a MANUEL MONFORT PASTOR. Según los papeles encontrados del juicio contra Manuel, en 1943 se continuó el proceso con nuevas declaraciones del Alcalde y Jefe Local de la Falange de su pueblo, quienes avivaron más sus acusaciones llegando a tildarlo de “demonio”. Paralelamente, serían llamados a declarar su padre Pascual y su tío Mariano, quienes atestiguaron no saber nada de su paradero, no sabían si el hijo, o sobrino, estaba vivo o muerto. También, se interrogó a su novia  de aquellos años, Montserrat, quien alegó recibir una carta escrita por una enfermera indicándole que MANUEL estaba muy enfermo, pero no recordaba desde dónde ni el paradero de la carta. El 4 de octubre de 1943 el proceso contra Manuel aún continuaba abierto, de hecho ante la imposibilidad de procesarlo POR NO PRESENTARSE EN LOS JUZGADOS lo declararon en REBELDIA. Pero lo que nadie sabía es que por aquellas fechas Manuel ya estaba muerto. Su cuerpo había sido enterrado junto al de muchos otros republicanos en una fosa común en el cementerio de Derio, Bilbao. Jamás se volvió a saber de él… La última pista, esa acusación… en rebeldía…
Tras 76 años de silencio, por fin, pudimos saber que MANUEL fue enviado desde Zaragoza a Bilbao,  ciudad que en aquella época alojó un gran campo de concentración.  Y donde los prisioneros eran utilizados como esclavos en la construcción del Aeropuerto de Sondika,  en las minas que Bilbao tenia y las fábricas que mantenía. Ese traslado de Zaragoza a Bilbao mermó la salud de Manuel. La falta de medicinas (las heridas de guerra nunca fueron bien curadas), de alimentación y el propio viaje, de Zaragoza al campo de concentración de Deusto, durante ese frío mes de enero, sentenció el estado de salud de MANUEL, quien empeoró hasta morir de septicemia el 21 de Febrero de 1939 en el Hospital de Prisioneros de Bilbao, ubicado en la actual Universidad de Deusto La Comercial, que por aquella época fue un gran campo de concentración. MANUEL fue enterrado el 23 de Febrero de 1939 en el Cementerio de Vista Alegre (Bilbao) junto a más hombres, sin una lápida que indicase su nombre.
La historia de MANUEL es igual que la de miles de mujeres y hombre que dieron su vida por una España Fraternal, Igualitaria y Libre, la necesidad de saber qué fue de todos ellos, como la necesidad de rendirles homenaje y poder depositar un ramo de flores en su tumba, es necesaria para que las familias descansen. Los padres de MANUEL, Pascual y Adelaida, murieron sin saber qué fue de su hijo,  al igual que sus hermanos Concepción y Benjamín.
La  necesidad de saber qué fue de MANUEL nunca significó la revancha de la que muchos hablan, y más tendrían que callar, ni abrir heridas, si no dignificar a MANUEL, y no dejarlo en el olvido, porque no es justo que en su pueblo existan placas en las que “Por Dios y por España” se recuerden ciertos nombres,  y que con nombres como el de MANUEL  no existan placas que digan “Por una España mejor y más justa”. Manuel fue un joven que soñaba con un mundo más justo. Para Manuel la llegada de la Segunda República supuso el fin del caciquismo del alcalde, los señores y el cura del pueblo. Pero Manuel jamás se imaginó que sus sueños quedarían cercenados, aniquilados y, que moriría solo, aunque jamás olvidado, en una tierra desconocida.
La bonita Bilbao se ha olvidado, ya en tiempos democráticos, de homenajear a esos caídos que lucharon por la España legítima y democrática. No hay ninguna placa en el Aeropuerto de SONDIKA- BILBAO en la que diga que su construcción fue realizada por prisioneros republicanos de la Guerra Civil, ni ninguna otra placa en la Universidad de Deusto La Comercial, indicando que antiguamente, ese edificio relacionado ahora con la educación, fue un centro de prisioneros de guerra.
No busco abrir heridas, ni revanchas contra los golpistas que causaron  la Guerra Civil: el Duque de Alba, la familia March, los Generales  Franco y Mola, etcétera, ni contra el Alcalde de La Sarratella, ni de su jefe local de la Falange. Solo busco el reconocimiento de aquellos que son silenciados… Durante el Franquismo se crearon monumentos en homenaje a sus caídos, ahí está el valle de los Caídos como claro ejemplo (por cierto, también construido con presos republicanos), o en el mismo cementerio de Derio, en Bilbao, existe un mausoleo, de mármol y cuatro esculturas de soldados, dedicado a los soldados nacionales, muertos durante la guerra  civil. Sin embargo, de los vencidos no se dice nada, tímidas lápidas que recuerdan algunos nombres… pero no a todos…
Tras todos estos años de búsqueda, primero junto a mi madre, y después junto a mi propia familia, mujer e hijas, he podido encontrar a MANUEL MONFORT PASTOR,  al joven de 22 años que sufrió tres años de guerra, con la dureza que representa, y que ahora, sabemos que descansa en el cementerio de Bilbao, en un prado verde, rodeado de arboles, visitado continuamente por los pájaros, y como techo  el hermoso cielo de Bilbao. NO existe ninguna placa que diga quienes yacen allí, tan solo consta en el registro del Cementerio. Manuel duerme en una explanada tranquila. Y es ahí, donde al fin la familia de MANUEL le ha podido  dejar un ramo de flores con  un poco de tierra de su querido pueblo LA SARRATELLA, rindiéndole así un pequeño y emotivo homenaje.
Con este artículo, además, de homenajear a Manuel, al hermano de mi madre y al tío que nunca llegué a conocer, quiero reivindicar la importancia de la Memoria, de la MEMORIA HISTÓRICA, para conocer el pasado, aprender de él y así evitar los mismos errores. No podemos olvidar quiénes somos y de dónde venimos, no buscó abrir heridas ni revanchas… Sé perdonar y sé que no existe ninguna idea ni religión que justifique el asesinato. Yo tan solo quiero revivir ese espíritu que impregnó a muchos jóvenes  como MANUEL, mujeres y hombres, que pensaron que sí era posible una ESPAÑA más fraternal, más igualitaria y más libre. Por ello, aprendamos hoy en 2015 de esa idea que inspiró a MANUEL, y a todos aquellos jóvenes que sufrieron y murieron por una España mejor y más justa.
Sus padres,  mis abuelos  Pascual y Adelaida, sufrieron por no saber que pasó con su hijo MANUEL, murieron sin saber qué sucedió, al igual que sus hermanos, pero al fin, hemos podido averiguar todo lo que les he contado, y cerrar esta historia. A la memoria de MANUEL MONFORT PASTOR, quien nunca fue olvidado.
Por último, en este proceso largo, y difícil, de búsqueda sobre el paradero de Manuel he contado con la colaboración de los archivos militares de Salamanca yÁvila, de la ASOCIACIÓN FORO POR LA MEMORIA DE ARAGÓN, y de Ascensión Badiola Ariztimuño por su libro Cárceles y campos de concentración en Bizkaia (1937-1940), donde por fin pudimos dar con el nombre de Manuel. A todos ellos les doy las gracias  y un abrazo fraternal.
Septicemia: Es la presencia de bacterias en la sangre (bacteriemia) que a menudo ocurre con infecciones graves. Esta afección, también conocida como sepsis, es una infección grave y potencialmente mortal que empeora de forma muy rápida