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Un hombre y un perro

En una ocasión, alguien me preguntó: ¿Te imaginas un mundo sin gente? ¿Un mundo solo?

Quien hizo la pregunta, no se refería a un mundo distópico tras un accidente nuclear o un colapso del universo, no. Simplemente, imaginaba un planeta para un perro que baila con la espuma,un buque que aguarda en el mar y un hombre que pasea por la orilla y se baña en silencio. Nada y nadie más. 

Ese alguien habló de un espacio vasto sin confictos, sin abusos ni violencias y yo le rebatí que para qué un atardecer hermoso si nadie puede verlo, o un murmullo de olas que nadie escucha. Desde luego, no serían iguales los veranos sin niños que jueguen en la orilla ni los caminos de arena sin huellas anónimas.

Por eso prefiero imaginar un buque cargado de mercancía que espera su turno para entrar en el puerto y un perro que juega feliz a escapar de las olas y a perseguirlas cuando se retiran y regresan al mar en una danza que nunca cesa y un hombre que disfruta del aire de la mañana y que piensa en las vacaciones y en volver a casa a desayunar café y croissants con su familia después de haber paseado y sacado al perro para que se airee y haga ejercicio.  

Prefiero imaginar la playa vacía en invierno, pero rebosante de voces y de risas en verano. 

Si es por preferir, añadiría que me gustaría un mundo abierto sin fronteras, un espacio vasto sin conflictos ni abusos ni violencias en el que cualquiera pasee despreocupadamente mientras sueña con una vida digna y en paz, aunque para eso, quizá falten muchas olas que, en su eterno ir y venir, acaricien la orilla y otros hombres y otros perros capaces de convertir la soledad en esperanza,la lluvia en agua de sanar y la vida en una fabulosa fiesta que celebrar.

                                                   Ascension Badiola


 

¿Qué ves?



¿Es el sol o es una naranja? El acercamiento excesivo puede alejarte de la realidad.  Pónte a la distancia adecuada de los problemas y obtendrás su justa medida. El ojo a veces ve lo que quieres que vea. El cerebro sólo entiende de imágenes. Edúcalo. Mira las cosas como tu deseas que sean.




                                                          (Lo que ves es una naranja)

Internet cuántico


Sorprendente. Acabo de leer que "si dos átomos intercambian fotones de manera prácticamente instantánea. Antes de que sueltes el ratón al presionar sobre “descargar” ya tendrías el contenido en tu ordenador.
Megaupload y la conexión por cable a 100 megas van a ser obsoletos al lado de lo que podría ser un Internet cuántico.
A través de un tendido de 60 metros de cable de fibra óptica los dos átomos de rubidio han transmitido un fotón sin distorsión alguna ni “pérdida de datos” en el proceso.
Los bits cuánticos pueden procesar al mismo tiempo ceros y unos con lo que tan solo necesitan intercambiar la información de su estado cuántico, lo que resulta en una forma de transferir datos infinitamente más rápida.
Pero en lo que nos interesa a todos relativo a cuándo estará disponible para su uso doméstico ya intuirás la mala noticia… no va a ser pronto."
¿Podríamos en el tiempo que dos átomos intercambian fotones aprender un idioma, o descargar en nuestras neuronas los conocimientos completos, con todos sus crédito,s que una carrera universitaria proporciona?
¿Llegará el ser humano a ser capaz de succionar el cosmos en ese breve intervalo de tiempo que supone el intercambio de fotones?
¿Es esa la eternidad, un océano inmenso encerrado en un golpe de ratón?