Cuentos mínimos y otras extravagancias: El pueblo cabreado



Primero les dejaron sin ahorros y cuando salieron a la calle a protestar, les dieron nada más que buenas palabras. Después, cuando les cerraron las empresas, les dejaron en el paro y les dieron un subsidio temporal, salieron de nuevo a la calle, ocuparon avenidas y plazas, agitaron sus banderas, gritaron más alto, rompieron contenedores y se volvieron a casa tristes, con el rabo entre las piernas. Cuando les quitaron el futbol, entraron a saco en el congreso, asaltaron el gobierno, incendiaron todo lo que se encontraron por delante y el sistema desapareció.