Cuentos mínimos y otras extravagancias: Tus ojos


Siempre amé aquellos ojos que sabían mirar como si fuese la primera vez. Eran ojos claros, con un iris casi transparente, evocadores de un cielo limpio, de un mundo mejor. Siempre tuve la suerte de que esos ojos me miraran a mí, de que me hiciesen sentir mejor de lo que siempre he sido, como ahora que me miran muy abiertos, asombrados de la eternidad, con la última imagen bailando en la retina, la de su asesino, yo.
                                                          Ascension Badiola
                                                          (Contra la violencia de género)